El Slamball ha sido fabricado con materiales plásticos de alta resistencia y un relleno de arena que lo hace mucho más robusto que los balones medicinales convencionales. Su estructura está preparada para soportar impactos de gran intensidad, siendo un elemento clave en disciplinas como el Crossfit.
Gracias a su diseño específico, permite ser lanzado con máxima potencia contra el suelo sin sufrir daños, ya que es un balón sin capacidad de rebote que absorbe el impacto de forma inmediata.
Presenta un diámetro de 23 cm y está disponible en 8 pesos diferentes:
-
3, 4, 5, 6, 7, 8, 9 y 10 kg




